La construcción es uno de los sectores que más contribuye a la degradación ambiental debido al gran consumo de recursos y materiales. La construcción sostenible busca causar el mínimo impacto en el medio ambiente a través del uso de materiales ecológicos y renovables, así como procesos de bajo consumo energético. Entre los materiales sostenibles más usados se encuentran la madera certificada, aislamientos compostables como la celulosa, y pinturas y tratamientos naturales libres de productos químicos.