La contaminación acústica se refiere al sonido excesivo que afecta negativamente la calidad de vida y la salud de las personas, causado principalmente por actividades humanas como el transporte y la industria. Sus consecuencias incluyen sordera, insomnio, problemas de concentración y un aumento del estrés, afectando no solo a los adultos, sino también a los niños y mujeres embarazadas. Se proponen soluciones como el uso de protectores auditivos, materiales absorbentes y barreras acústicas para mitigar los efectos del ruido en el entorno.