El documento aborda el concepto de contrato informático, destacando su naturaleza ambigua y su clasificación en contratos típicos y atípicos. También se examinan los roles de proveedores y usuarios en la contratación de servicios y bienes informáticos, además de los riesgos asociados a la implementación de tecnologías. Se sugiere la importancia de asegurar estos riesgos mediante pólizas específicas para mitigar posibles pérdidas financieras.