El Convenio 169 de la OIT es un instrumento crucial que protege los derechos de los pueblos indígenas y tribales, promoviendo su capacidad para conservar sus culturas e identidades en sus respectivos contextos nacionales. Este convenio establece el derecho a la consulta previa para asegurar que los pueblos afectados participen en decisiones que impacten sus vidas y territorios, y ha sido ratificado por numerosos países. La normativa y el principio de consulta se han plasmado en legislaciones específicas, como la Ley de Consulta Previa en Perú, que define el proceso y marco para implementar estos derechos.