Coolhunting es la actividad de buscar nuevas tendencias en las calles, como moda, tecnología y cultura. Surge en los años 90 para ayudar a las marcas a innovar y anticiparse a los gustos de los consumidores. Un coolhunter debe ser curioso, empático y buen observador para detectar tendencias emergentes mediante la exploración constante y hacer preguntas a la gente. Trabajan para empresas que necesitan innovación rápida a partir de investigación de tendencias.