Las cooperativas agrarias en España tienen una gran importancia económica y social. Representan el 37% de la producción final agraria nacional, con un millón de socios y facturando 17.000 millones de euros anuales. A pesar de la estructura de minifundios, algunas cooperativas líderes logran facturar más de mil millones de euros gracias a la diversificación y la integración vertical de actividades. Las cooperativas son fundamentales para el mantenimiento del tejido socioeconómico en el medio rural español.