El documento analiza las contribuciones de Camille Corot, Édouard Manet y Edgar Degas al impresionismo y otros estilos de arte en el siglo XIX. Estos artistas, aunque presentan características distintas y no se adhieren a una sola corriente, fueron innovadores que influyeron en el desarrollo de la pintura moderna. Corot se destaca por su enfoque en la luz y el color, Manet por su tratamiento pictórico de la realidad contemporánea, y Degas por su interés en el movimiento y la vida urbana.