La corriente galvánica es una corriente continua e ininterrumpida de baja tensión (60-80 V) y baja intensidad (máximo 200 mA) que se aplica con fines terapéuticos. Produce efectos electrotérmicos, electroquímicos y electrofísicos en los tejidos, mejorando la nutrición y circulación. Se usa para estimular la cicatrización, reducir inflamaciones y aliviar dolores, aunque requiere un manejo cuidadoso para evitar quemaduras.