Este documento discute cómo Uruguay ha inventado y malinterpretado sus propios pasados a través de textos, objetos y discursos ajenos a su auténtica esencia. Estos pasados inventados se han utilizado para justificar acciones en el presente y han llevado a resultados embarazosos como los días festivos del patrimonio y los textos de enseñanza defectuosos. Lo que da lugar a continuas invenciones de pasados, ya sea de manera ingenua o politizada.