Este documento analiza las causas de la crisis económica en España. Argumenta que la crisis se debe principalmente a factores internos como la dependencia excesiva de la economía española en la construcción y las facilidades de crédito que llevaron a una burbuja inmobiliaria. Si bien la restricción global de crédito agravó la crisis, sus orígenes son internos y se podría haber previsto con reformas estructurales.