Este documento describe las relaciones entre la filosofía y la religión cristiana a través de la historia. Se divide en dos etapas principales: la filosofía patrística desde el siglo I al V, cuyo máximo exponente fue Agustín de Hipona, y la escolástica a partir del siglo XIII, cuyas figuras más importantes fueron Tomás de Aquino y Santo Tomás de Aquino. Explica las diferentes posiciones sobre cómo la razón y la fe pueden complementarse o no para alcanzar la verdad.