La Escuela Cuzqueña de Pintura fue un movimiento artístico del siglo XVII en el Cuzco que fusionó elementos europeos e indígenas. Los artistas incorporaron la flora, fauna y tradiciones andinas en sus pinturas religiosas ricamente decoradas. La escuela alcanzó su apogeo en el siglo XVIII con grandes maestros como Diego Quispe Tito y Basilio Santa Cruz Pumacallao, cuyas obras se caracterizaron por el uso intenso del color y detalles anecdóticos.