EL VELO DEL AMOR. 
Sentada en el balcón de mi casa como todas las noches recordando de nuevo aquellos 
momentos que vivimos juntos, sacándome de esta cruel realidad y llevándome a mi mundo 
perfecto, en el que éramos felices, como esa tarde en la que recorríamos los senderos del 
parque Faimount al que solíamos visitar todos los viernes después de clase, donde él me 
deleitaba con pequeñas estrofas de Giorgio Conte (mi cantante italiano favorito) , uno de tantos 
momentos en los que me encontraba llena de paz y amor total. 
De repente un: ¡Sophia! El grito de mi madre me saca de mis pensamientos y me dirijo hacia 
donde se encuentra ella. 
- Sofí, organiza la mesa, recuerda que vienen unos compañeros de trabajo de tu padre 
para cenar. 
Arreglando los platos y cubiertos, me preguntaba qué amigos venían a cenar, si los mismos 
aburridos del buffet o los del club de golf, sin embargo de mí mente no salía Joaquín. 
Siendo las 8:00 empiezan a llegar los invitados y mi madre a darme órdenes para atenderlos. 
Entre saludo y saludo mis padres me presentaron al doctor Schilling quien estaba acompañado 
de su cordial esposa Lisa, a la doctora Stewart y su hijo Peter. 
En el transcurso de la cena, ellos hablaban de sus futuros proyectos en las diferentes empresas 
a las que asesoraban, de vez en cuando hacían chistes pero que solo ellos encontraban gracia. 
Mientras yo extrañaba a Joaquín, después de 6 meses de su partida eterna. 
Cuando de un momento a otro suena mi celular y me da una excusa para escaparme un rato 
de este incomodo instante y me dirijo hacia la cocina para poder hablar calmadamente con mi 
amiga Vicky. En seguida que termino de hablar con ella me doy cuenta que no era la única en 
la cocina, Peter se sentía igual, y sacó la excusa de querer un poco de agua para también 
aislarse de aquella reunión. 
- Te salió muy bien el pretexto para zafarte de la cena, ¡enhorabuena esa llamada! 
- Si muy afortunada. - Le respondí, de inmediato se me dibujó una tímida curva en los 
labios. 
Luego de esa corta conversación, surgió un minuto de silencio. Me di cuenta que no había 
sonreído en varios días. Solo se me ocurrió por un instante detallar a Peter, era alto, de ojos 
color café claro y porte muy varonil. 
- ¿En qué piensas? – dijo Peter. 
Sonrojada le dije: - Nada, nada importante. – Bajé la mirada rápidamente, y no comprendía por 
qué me sentía tan intimidada con su presencia. Luego otro minuto de silencio inquietante, 
acechaba la ocasión y yo con las mejillas como tomates.
Rompiendo el silencio él dijo: - Emmm… Te parece bien si nos escapamos un rato y nos 
alejamos de esos temas tan aburridos. 
- Pues…- Dije. No sabía que responder cuando un ¡Sí! Se me escapó. 
Estando en su coche, me cuestionaba el por qué había aceptado su invitación y al fondo se 
escuchaba una canción (Che cosse L’amor) de Giorgio, inmediatamente el ritmo invade mis 
oídos y llevo la letra a mis labios. 
- ¿Te la sabes? – Pregunta él asombrado, con cara de admiración. 
- Sí, es de mi cantante favorito. De hecho me sé todo su repertorio y me encantaría 
conocerlo algún día. – Dije emocionada. 
- ¿En serio te gusta? ¡Fantástico! Lo tendré en cuenta. 
Cuando pronunció esas palabras me llené de expectativa y curiosidad al imaginarme en qué 
podría terminar esto. De repente el coche se detuvo, y sin saber donde nos encontrábamos 
me di cuenta que era un lugar hermoso en el cual se admiraba la ciudad completa, mientras 
observaba el paisaje Peter me abrió la puerta del coche, simultáneamente a que me 
brindaba la mano para salir de éste me dijo: 
- Bienvenida a mi lugar de escape, aquí vengo cada que quiero poner mi mente en blanco, 
está a tu disposición las veces que lo desees. 
- Maravilloso lugar, no me imaginaba que la ciudad se podría ver tan bella. 
Había árboles, pinos y arbustos con flores coloridas, lo único que nos alumbraba era la luz 
de la luna, a unos 5 metros se encontraba una pequeña cabaña rústica y me causó una gran 
curiosidad. 
- ¿Te gusta?- me dijo al verme observar la cabaña 
- Si, ¿De quién es? 
- Pues vamos y averiguamos. 
En la puerta había un grabado que decía Peter Stewart, me sorprendí cuando supe que era 
suya. Al entrar me comentó que él la construyó a causa del abandono de su padre y 
empezamos a conversar sobre nosotros. Sin darnos cuenta se nos había pasado el tiempo y 
ya eran las 3:00 de la mañana, me llevó de vuelta a casa, cuando llegamos me dijo: 
- Me agradó mucho conocerte, estamos en contacto. 
Di media vuelta y entré a casa. 
Pasó un tiempo y no supe nada de él, lo que me hizo recordar mi historia con Joaquín: 
Él era un atleta, le gustaba mucho la natación y pertenecía a la selección nacional. 
Ocasionalmente lo conocí en una competencia, un día en el que acompañé a Vicky a ver a su
novio participar, el cual me presentó a Joaquín. Recuerdo que por todo el éxtasis de la 
competencia, en un momento de euforia me derrumbé sin explicación alguna. Cuando desperté 
estaba en el hospital y alrededor mis padres llorando y Vicky con su novio. Fueron tiempos 
duros, me diagnosticaron cardiomegalia y necesitaba un trasplante de corazón lo antes posible. 
En el transcurso del tratamiento, inesperadamente Joaquín estuvo siempre allí, Vicky le 
comentó lo sucedido y nunca se separó de mí. El amor fue creciendo, pasaron los meses y el 
tratamiento no daba resultado esperado. 
Un 16 de Diciembre entré al quirófano de urgencia, la intervención duró alrededor de 13 horas, 
cuando desperté solo una carta me acompañaba, era de Joaquín felicitándome por ser tan 
fuerte y enfrentar todo lo sucedido, también me decía que debía valorar el nuevo corazón pues 
era de una persona importante y que me amaba mucho. 
Fue difícil asimilar, que en ese momento yo estaba viva gracias a él. 
En medio de los recuerdos que me invadían, sonó mi celular. Era un número desconocido, con 
desconfianza contesté y tal fue mi sorpresa al escuchar que era Peter. 
- ¿Qué haces? Me preguntó 
Yo sin asimilar como había conseguido mi número le respondí: 
- En casa. – Toscamente le pregunté - ¿Cómo consiguió mi número? 
- Siempre consigo lo que quiero. – Respondió con tono pícaro 
Hablamos un buen rato, y de todo lo que habíamos hecho en la semana sin vernos, quedamos 
en encontrarnos el fin de semana. 
Esa fue la primera de muchas citas, donde nos fuimos conociendo cada vez mejor. Fue pasando 
el tiempo y Joaquín se convirtió en un hermoso recuerdo que llevaré por siempre en mi corazón. 
Entre Peter y yo nació un sentimiento puro, sincero, leal que cada vez crecía más y se hacía 
más fuerte, nuestras familias nos apoyaban mucho en nuestra relación. 
Peter terminando sus estudios de Derecho empezó hacer parte de la compañía de nuestros 
padres donde fue avanzando poco a poco y obtuvo un puesto importante. 
Desde que obtuvo su ascenso Peter se fue convirtiendo en otra persona, cada vez quería más 
poder y no le importaba nada más, las cosas entre nosotros se fueron enfriando y nunca 
volvieron hacer las mismas, entre él y su madre se fueron adueñando de la empresa y 
quitándole el liderazgo a mi padre hasta dejarlo en la ruina. 
Todo lo que vivimos fue una mentira, lo hizo con un fin específico, quitarle la empresa a mi padre 
lo cual consiguió utilizándome. 
Embargados de tanta tristeza y decepción decidimos empezar una nueva vida en otro país 
dejando nuestro doloroso pasado atrás.

Cuento competencias.1

  • 1.
    EL VELO DELAMOR. Sentada en el balcón de mi casa como todas las noches recordando de nuevo aquellos momentos que vivimos juntos, sacándome de esta cruel realidad y llevándome a mi mundo perfecto, en el que éramos felices, como esa tarde en la que recorríamos los senderos del parque Faimount al que solíamos visitar todos los viernes después de clase, donde él me deleitaba con pequeñas estrofas de Giorgio Conte (mi cantante italiano favorito) , uno de tantos momentos en los que me encontraba llena de paz y amor total. De repente un: ¡Sophia! El grito de mi madre me saca de mis pensamientos y me dirijo hacia donde se encuentra ella. - Sofí, organiza la mesa, recuerda que vienen unos compañeros de trabajo de tu padre para cenar. Arreglando los platos y cubiertos, me preguntaba qué amigos venían a cenar, si los mismos aburridos del buffet o los del club de golf, sin embargo de mí mente no salía Joaquín. Siendo las 8:00 empiezan a llegar los invitados y mi madre a darme órdenes para atenderlos. Entre saludo y saludo mis padres me presentaron al doctor Schilling quien estaba acompañado de su cordial esposa Lisa, a la doctora Stewart y su hijo Peter. En el transcurso de la cena, ellos hablaban de sus futuros proyectos en las diferentes empresas a las que asesoraban, de vez en cuando hacían chistes pero que solo ellos encontraban gracia. Mientras yo extrañaba a Joaquín, después de 6 meses de su partida eterna. Cuando de un momento a otro suena mi celular y me da una excusa para escaparme un rato de este incomodo instante y me dirijo hacia la cocina para poder hablar calmadamente con mi amiga Vicky. En seguida que termino de hablar con ella me doy cuenta que no era la única en la cocina, Peter se sentía igual, y sacó la excusa de querer un poco de agua para también aislarse de aquella reunión. - Te salió muy bien el pretexto para zafarte de la cena, ¡enhorabuena esa llamada! - Si muy afortunada. - Le respondí, de inmediato se me dibujó una tímida curva en los labios. Luego de esa corta conversación, surgió un minuto de silencio. Me di cuenta que no había sonreído en varios días. Solo se me ocurrió por un instante detallar a Peter, era alto, de ojos color café claro y porte muy varonil. - ¿En qué piensas? – dijo Peter. Sonrojada le dije: - Nada, nada importante. – Bajé la mirada rápidamente, y no comprendía por qué me sentía tan intimidada con su presencia. Luego otro minuto de silencio inquietante, acechaba la ocasión y yo con las mejillas como tomates.
  • 2.
    Rompiendo el silencioél dijo: - Emmm… Te parece bien si nos escapamos un rato y nos alejamos de esos temas tan aburridos. - Pues…- Dije. No sabía que responder cuando un ¡Sí! Se me escapó. Estando en su coche, me cuestionaba el por qué había aceptado su invitación y al fondo se escuchaba una canción (Che cosse L’amor) de Giorgio, inmediatamente el ritmo invade mis oídos y llevo la letra a mis labios. - ¿Te la sabes? – Pregunta él asombrado, con cara de admiración. - Sí, es de mi cantante favorito. De hecho me sé todo su repertorio y me encantaría conocerlo algún día. – Dije emocionada. - ¿En serio te gusta? ¡Fantástico! Lo tendré en cuenta. Cuando pronunció esas palabras me llené de expectativa y curiosidad al imaginarme en qué podría terminar esto. De repente el coche se detuvo, y sin saber donde nos encontrábamos me di cuenta que era un lugar hermoso en el cual se admiraba la ciudad completa, mientras observaba el paisaje Peter me abrió la puerta del coche, simultáneamente a que me brindaba la mano para salir de éste me dijo: - Bienvenida a mi lugar de escape, aquí vengo cada que quiero poner mi mente en blanco, está a tu disposición las veces que lo desees. - Maravilloso lugar, no me imaginaba que la ciudad se podría ver tan bella. Había árboles, pinos y arbustos con flores coloridas, lo único que nos alumbraba era la luz de la luna, a unos 5 metros se encontraba una pequeña cabaña rústica y me causó una gran curiosidad. - ¿Te gusta?- me dijo al verme observar la cabaña - Si, ¿De quién es? - Pues vamos y averiguamos. En la puerta había un grabado que decía Peter Stewart, me sorprendí cuando supe que era suya. Al entrar me comentó que él la construyó a causa del abandono de su padre y empezamos a conversar sobre nosotros. Sin darnos cuenta se nos había pasado el tiempo y ya eran las 3:00 de la mañana, me llevó de vuelta a casa, cuando llegamos me dijo: - Me agradó mucho conocerte, estamos en contacto. Di media vuelta y entré a casa. Pasó un tiempo y no supe nada de él, lo que me hizo recordar mi historia con Joaquín: Él era un atleta, le gustaba mucho la natación y pertenecía a la selección nacional. Ocasionalmente lo conocí en una competencia, un día en el que acompañé a Vicky a ver a su
  • 3.
    novio participar, elcual me presentó a Joaquín. Recuerdo que por todo el éxtasis de la competencia, en un momento de euforia me derrumbé sin explicación alguna. Cuando desperté estaba en el hospital y alrededor mis padres llorando y Vicky con su novio. Fueron tiempos duros, me diagnosticaron cardiomegalia y necesitaba un trasplante de corazón lo antes posible. En el transcurso del tratamiento, inesperadamente Joaquín estuvo siempre allí, Vicky le comentó lo sucedido y nunca se separó de mí. El amor fue creciendo, pasaron los meses y el tratamiento no daba resultado esperado. Un 16 de Diciembre entré al quirófano de urgencia, la intervención duró alrededor de 13 horas, cuando desperté solo una carta me acompañaba, era de Joaquín felicitándome por ser tan fuerte y enfrentar todo lo sucedido, también me decía que debía valorar el nuevo corazón pues era de una persona importante y que me amaba mucho. Fue difícil asimilar, que en ese momento yo estaba viva gracias a él. En medio de los recuerdos que me invadían, sonó mi celular. Era un número desconocido, con desconfianza contesté y tal fue mi sorpresa al escuchar que era Peter. - ¿Qué haces? Me preguntó Yo sin asimilar como había conseguido mi número le respondí: - En casa. – Toscamente le pregunté - ¿Cómo consiguió mi número? - Siempre consigo lo que quiero. – Respondió con tono pícaro Hablamos un buen rato, y de todo lo que habíamos hecho en la semana sin vernos, quedamos en encontrarnos el fin de semana. Esa fue la primera de muchas citas, donde nos fuimos conociendo cada vez mejor. Fue pasando el tiempo y Joaquín se convirtió en un hermoso recuerdo que llevaré por siempre en mi corazón. Entre Peter y yo nació un sentimiento puro, sincero, leal que cada vez crecía más y se hacía más fuerte, nuestras familias nos apoyaban mucho en nuestra relación. Peter terminando sus estudios de Derecho empezó hacer parte de la compañía de nuestros padres donde fue avanzando poco a poco y obtuvo un puesto importante. Desde que obtuvo su ascenso Peter se fue convirtiendo en otra persona, cada vez quería más poder y no le importaba nada más, las cosas entre nosotros se fueron enfriando y nunca volvieron hacer las mismas, entre él y su madre se fueron adueñando de la empresa y quitándole el liderazgo a mi padre hasta dejarlo en la ruina. Todo lo que vivimos fue una mentira, lo hizo con un fin específico, quitarle la empresa a mi padre lo cual consiguió utilizándome. Embargados de tanta tristeza y decepción decidimos empezar una nueva vida en otro país dejando nuestro doloroso pasado atrás.