El documento discute varios temas relacionados con el cuerpo, la pedagogía y la sociedad. Argumenta que la pedagogía implica transgresión y es violenta y erótica, pero también permite la creación y la conexión con los demás. Examina cómo la sociedad moderna ha reprimido la creatividad, las fantasías y los deseos a través de la normalización de los cuerpos y la flexibilización de las personas. Critica la transformación de las sociedades en centros de operaciones masivas y la mercantilización de los individuos.