La atención post mortem tiene como objetivos preparar el cadáver para su inhumación o cremación y ayudar a los familiares en el proceso de duelo. El procedimiento incluye 12 pasos como aislar el cadáver, amortajarlo colocando etiquetas de identificación, entregar las pertenencias a los familiares y orientarlos sobre trámites administrativos. La enfermería debe realizar estos cuidados de forma sistematizada y respetuosa para preparar el cuerpo y brindar apoyo a los seres queridos.