En una noche de invierno, el abuelo garbanzo y la abuela lenteja cuentan a sus nietos la historia de cómo una tormenta destruyó sus cosechas cuando eran jóvenes. Una gran tormenta con lluvia y granizo arrasó el campo de lentejas justo antes de la cosecha, dejando solo 300 kilos salvados. El campo de garbanzos también se vio afectado aunque en menor medida. Al día siguiente, las aves acudieron en masa a comerse las lentejas que habían quedado expuestas,