Los aviones contribuyen significativamente a la contaminación ambiental a través de las emisiones de carbono y otros gases de efecto invernadero. Las emisiones de un solo vuelo de Londres a Nueva York son equivalentes a las emisiones de calentar una casa durante un año. El sector aeronáutico representa actualmente el 15% de las emisiones de carbono mundiales. La UE ha propuesto un sistema para controlar y limitar las emisiones de los vuelos dentro de Europa a partir de 2011.