El chocolate fue llevado a Europa por Cristóbal Colón después de visitar Sudamérica en 1504, pero sólo los ricos podían pagarlo debido a los altos impuestos. La realeza española lo probó por primera vez en 1529 cuando Hernán Cortés lo llevó a España. Napoleón y otros personajes históricos como Goethe y Hitler disfrutaban del chocolate por su capacidad para aumentar la energía.