La Prehistoria en la Península Ibérica comenzó hace un millón de años y terminó hace 3000 años con la invención de la escritura. Los primeros humanos eran cazadores y recolectores nómadas, mientras que durante el Neolítico se volvieron sedentarios y comenzaron a cultivar plantas y domesticar animales. La Edad de los Metales trajo el uso de metales como el cobre, bronce e hierro, así como el desarrollo de ciudades y la especialización del trabajo.