El documento compara los decretos de convivencia de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid. Mientras que Castilla-La Mancha promueve medidas correctoras, mediación e integración de la familia, la Comunidad de Madrid se centra en sanciones, normas e infracciones. El objetivo del profesorado también difiere, pues en Castilla-La Mancha fomentan valores mientras que en Madrid ejercen autoridad. Ambos decretos buscan regular la convivencia aunque con enfoques diferentes.