Deepwater Horizon fue una plataforma petrolífera en el Golfo de México que sufrió un derrame masivo de petróleo en 2010 debido a fallas en el equipo y negligencia de BP, resultando en serias consecuencias ambientales y económicas. El desastre afectó a miles de especies y provocó pérdidas significativas de empleo y alta inversión en limpieza, además de que BP asumió la culpabilidad y enfrentó cargos por negligencia y obstrucción. Investigaciones posteriores sugirieron que el accidente podría haberse evitado con mejores prácticas de seguridad y control.