El documento describe la transición entre el Renacimiento y el Manierismo en Italia. El Renacimiento se caracterizó por la restauración de los temas y formas de la Antigüedad clásica y la búsqueda de la belleza a través de la proporción. Artistas como Masaccio, Botticelli y Brunelleschi aplicaron técnicas como la perspectiva para lograr mayor realismo. En el Manierismo, el estilo clásico se fue distorsionando sin perder sus referencias originales.