El siglo XVI, conocido como el cinquecento, fue un período de transformación cultural y artística en Italia, donde Roma se convirtió en el nuevo centro de la cultura occidental tras la caída de los Médicis. Los papas, especialmente Julio II y León X, ejercieron un papel clave como mecenas del arte, lo que permitió el desarrollo de grandes maestros como Rafael, Miguel Ángel y Leonardo da Vinci. Sin embargo, este período también enfrentó crisis como la Reforma Protestante iniciada por Martín Lutero, que cuestionó la autoridad de la Iglesia y marcó el inicio del fin del Renacimiento en favor del manierismo.