Este documento establece varios delitos contra la función pública en Venezuela, incluyendo peculado, concusión, corrupción de funcionarios, abusos de autoridad, y resistencia a la autoridad. Describe las penas asociadas con cada delito, que van desde multas hasta varios años de prisión. También cubre delitos relacionados específicamente con ministros religiosos y la usurpación de cargos o títulos.