La democracia tiene sus orígenes en la antigua Atenas, donde existió la primera democracia directa entre 510-322 a.C., aunque solo los ciudadanos masculinos podían participar. A lo largo de la historia han predominado las monarquías y oligarquías. La democracia representativa surgió como forma de gobierno cuando las sociedades se hicieron más grandes, permitiendo que los ciudadanos elijan representantes para que gobiernen en su nombre mediante elecciones periódicas.