El documento aborda el derecho internacional del mar, centrándose en la evolución de la delimitación de espacios marítimos y la soberanía estatal sobre recursos marinos. Se analiza la proclamación de Truman y las declaraciones unilaterales de varios países que establecen jurisdicciones sobre aguas marinas, destacando la importancia de la plataforma continental y la zona económica exclusiva. Además, se menciona la alta mar como patrimonio común de la humanidad, resaltando los derechos y limitaciones de los estados ribereños y la necesidad de regulación internacional.