El derecho penal regula la potestad punitiva del estado y clasifica los delitos, determinando las consecuencias jurídicas correspondientes, incluyendo sanciones y medidas de seguridad. Se diferencia entre el derecho penal objetivo, que establece prohibiciones, y el derecho penal subjetivo, que confiere al estado la facultad de imponer penas. Además, se enuncia el principio de legalidad, que establece que no hay delito ni pena sin una ley previa que los tipifique.