La encíclica habla sobre el amor de Dios hacia la humanidad y cómo los cristianos deben amar a Dios y al prójimo. Explica las diferencias entre eros y ágape y cómo el amor perfecto se logra a través de la unificación del cuerpo y el alma. También discute la importancia de la fe, la oración y las obras de caridad para los cristianos.