El documento describe la vida de la primera comunidad cristiana. Vivían en comunión compartiendo lo que tenían, anunciaban el mensaje de Jesús y oraban juntos. A medida que crecía la comunidad, surgieron nuevos ministerios y servicios para satisfacer las necesidades de los fieles. La asamblea de Jerusalén abordó cuestiones sobre la inclusión de los gentiles. A pesar de conflictos internos y persecuciones externas, el cristianismo se expandió rápidamente en el Imperio Romano en el siglo I.