Las enfermedades respiratorias agudas, como la gripe, bronquitis y neumonía, pueden ser causadas por virus, bacterias y condiciones ambientales. Los síntomas incluyen tos, fiebre y dificultad respiratoria, y el tratamiento varía según el tipo y la gravedad, utilizando antibióticos en casos de infección bacteriana. Es crucial mantener una buena hidratación, reposo y una alimentación adecuada durante la recuperación.