Las baterías vehiculares almacenan energía electroquímicamente y proveen la energía necesaria para poner en funcionamiento los autos. Generalmente están compuestas de seis celdas de plomo y dióxido de plomo sumergidas en ácido sulfúrico. Existen baterías primarias que no se pueden recargar y baterías secundarias que sí pueden recargarse mediante una fuente externa de corriente continua. Los principales tipos de baterías vehiculares son las de plomo ácido, calcio, iones