Una alimentación saludable consiste en consumir una dieta equilibrada y variada que contenga todos los nutrientes necesarios en las cantidades adecuadas, incluyendo al menos 2 porciones de frutas y 3 de verduras diarias, carnes blancas y pescado al menos 2 veces por semana, cereales integrales, leche descremada, y evitando las frituras, las grasas saturadas y el exceso de sal. El documento también proporciona ejemplos de menús saludables para el desayuno, almuerzo y cena.