La responsabilidad social corporativa (RSC) comienza internamente con los empleados de una empresa. Una auténtica RSC requiere crear una ecología humana donde cada empleado se sienta valorado. Esto se logra a través de políticas de recursos humanos coherentes con los principios de la imagen pública de la RSC de una empresa. Solo al tratar a los empleados con dignidad y respeto, una empresa puede esperar cumplir verdaderamente con su responsabilidad hacia la sociedad.