El documento habla sobre los problemas de disciplina en las escuelas colombianas. Señala que hay demasiados estudiantes por salón, lo que dificulta que los maestros enseñen y mantengan el orden. También critica a los padres que no educan a sus hijos y a las leyes que no permiten castigar a los estudiantes problemáticos. El autor propone crear escuelas especiales para estudiantes indisciplinados y reducir el número de estudiantes por salón para mejorar la calidad de la educación.