Este documento discute la perspectiva antropológica sobre la diversidad cultural y su aplicación en la educación. Argumenta que desde esta perspectiva, toda sociedad y grupo es diverso, no homogéneo, y que ver la diversidad como una desventaja limita su potencial. Propone en cambio que la diversidad es inherente a todos los seres humanos y motora para la comunicación e intercambio social.