Miguel Ángel ocultó imágenes del cerebro humano en dos de sus frescos en la Capilla Sixtina - "La creación de Adán" y "La separación de la luz y las tinieblas". En "La creación de Adán", se describe una figura anatómicamente exacta del cerebro detrás de Dios, sugiriendo que lo que Dios le da al hombre es el intelecto más que la vida. En "La separación de la luz y las tinieblas", la figura deformada del cuello de Dios en realidad representa un cerebro y su un