El drenaje linfático manual es una técnica de masaje que activa la circulación linfática y favorece la eliminación de líquido intersticial, siendo útil para tratar edemas, especialmente linfedemas. Desarrollada originalmente por Émil Vodder, la técnica ha evolucionado y se integra en un enfoque más amplio que incluye vendajes y cuidados posturales. El sistema linfático, compuesto por vasos y ganglios, tiene un papel crucial en la defensa inmune y la regulación de proteínas en la linfa, lo que hace necesario su tratamiento adecuado en casos de disfunción.