El documento presenta los criterios diagnósticos del DSM-IV para el Síndrome de Asperger. Estos incluyen dificultades cualitativas en la interacción social y patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos y repetitivos que causan discapacidad clínica significativa. No debe haber retrasos significativos en el lenguaje, desarrollo cognitivo u otras habilidades adaptativas.