El documento describe los cambios en la extracción y procesamiento del salitre en Chile durante el siglo XIX. Inicialmente, la extracción se realizaba de forma dispersa y con baja tecnología, pero se fue mecanizando con el uso de vapor de agua y luego petróleo para calderas. A pesar de la riqueza generada por el salitre, el Estado chileno no intervino directamente en la explotación, la cual fue asumida por capitales privados, y tampoco invirtió en tecnología o en mejorar las condiciones sociales