La cuestión social se refiere a las precarias condiciones de vida y laborales de los trabajadores y sectores marginales de las grandes ciudades chilenas a inicios del siglo XX. Estas incluían viviendas insalubres y hacinadas, largas jornadas laborales con bajos salarios y sin derechos. Los trabajadores se organizaron en mutuales y cooperativas para enfrentar estos problemas.