Durante la Edad Media en España, hubo varios reinos que compitieron por el poder. Primero los visigodos establecieron un reino con capital en Toledo después de la caída del Imperio Romano. En el siglo VII, los musulmanes conquistaron la península excepto el norte y establecieron Al-Ándalus, que eventualmente se convirtió en un califato poderoso con capital en Córdoba. Mientras tanto, los reinos cristianos como Asturias, León, Castilla y Aragón fueron surgiendo en el