Este documento discute cómo la cultura se ha vuelto más compleja en la sociedad de la información debido al desarrollo y omnipresencia de las tecnologías digitales, lo que ha generado una abundante información pero también mayor ignorancia. Argumenta que debemos usar la tecnología e información de manera inteligente, crítica y ética en la educación, cultivando cuatro dimensiones en los estudiantes: instrumental, cognitiva, sociocomunicacional y axiológica. Un estudiante debe saber localizar, analizar y expresarse con información