Este documento analiza las reformas a la educación superior en México desde 1996 hasta 2006 con el objetivo de lograr mayor equidad. Discute tres enfoques para cerrar las brechas sociales: 1) reducir el rol del gobierno y depender del mercado, 2) redistribuir la riqueza a través de políticas gubernamentales, y 3) reformar la cultura política clientelar. Concluye que las reformas educativas deben considerar el contexto histórico-político de México para lograr una sociedad más equitativa.