La tecnología se ha convertido en un factor clave para el desarrollo económico y la competitividad de las naciones. Ha transformado los procesos productivos, el mercado laboral y la sociedad en general. La educación debe preparar a las personas para aprovechar las oportunidades de la economía del conocimiento y mitigar sus efectos negativos a través de la alfabetización tecnológica. Las universidades juegan un papel fundamental en la generación de conocimiento e innovación requeridos para competir en este nuevo contexto global.