El documento discute cómo el aprendizaje apoyado por tecnología permite estimular diferentes sentidos y desarrollar habilidades a través de la interacción y simulaciones, aunque también existe el riesgo de adicción o frustración por fallas técnicas. Además, las simulaciones permiten que los usuarios interactúen asumiendo diferentes roles para desarrollar habilidades sin importar género u origen y confrontar temas desde distintos puntos de vista.