El documento describe la estructura social de la antigua Egipto dividida en dos sectores: el privilegiado formado por sacerdotes, funcionarios, gobernadores y jefes militares; y el no privilegiado formado por campesinos, artesanos, comerciantes y esclavos. El sector privilegiado se encargaba de los rituales religiosos, la administración, impartir justicia y la defensa militar, mientras que el no privilegiado dependía del estado y se dedicaba principalmente a la agricultura, artesanía y comercio.