Este documento resume la evolución de la masa ósea a lo largo de la vida y la influencia del ejercicio físico. La mineralización ósea aumenta marcadamente desde la infancia hasta la adolescencia, luego disminuye hasta alcanzar el pico de masa ósea en la adultez. A partir de ahí, el hueso sólo se regenera en caso de fractura. El ejercicio físico beneficia principalmente la densidad ósea en las primeras etapas de vida, aunque también ayuda a prevenir la pérdida ósea en la vejez