El neoclasicismo surgió en el siglo XVIII como reacción al Barroco y Rococó, inspirándose en las formas clásicas de la Antigüedad griega y romana. La arquitectura neoclásica se caracterizó por la simetría, la elegancia y la sobriedad, mientras que la escultura buscó imitar los ideales estéticos antiguos representando dioses y figuras heroicas. Pintores como Jacques-Louis David llevaron estas ideas al lienzo con composiciones simétricas y figuras de contorn