El barco funciona mediante máquinas de vapor o turbinas de vapor que generan vapor a partir de una caldera. Esto permitió que los barcos ya no dependieran tanto de los vientos y corrientes, revolucionando la navegación marítima. El barco genera impactos ambientales como emisiones atmosféricas contaminantes debido a la combustión requerida para generar vapor, así como efectos sociales tanto positivos por la generación de empleos como negativos debido a la explotación de recursos necesarios para los combustibles.