El documento describe el periodo del Barroco en España entre los siglos XVI y XVIII. Hubo una decadencia política y económica después de la muerte de Felipe II, y los sucesores no pudieron restablecer la gloria del imperio. El arte barroco jugó un papel importante en los conflictos religiosos de este periodo y fue utilizado por la Iglesia católica. Los literatos del Barroco, influenciados por las circunstancias políticas y económicas, desarrollaron nuevos estilos como el conceptismo y el culteranismo.